MURAL EN CENTENARIO-NEUQUEN ARGENTINA

MURAL EN CENTENARIO-NEUQUEN ARGENTINA
Equipo de muralisas Luis Nichela, Silvana Nichela, Mauro Rosa y Mauricio Barreto

7 abr 2012

AMORES SUBVERTIDOS
ALDO COLABELLO
Ser tan joven,tan descaradamente nuevo
no era tarea fácil avanzados los 70´.
La adolescencia se escabullía
dando pequeñas brazadas...
como podía.

El tiempo andaba lento por entonces
pesado de represión y de miedo,
miedo de saber...
miedo por no poder...

Eran días oscuros,
de asfixia,
de almas cianóticas.
Parecía no tener muchas chances el amor.
Sin embargo florecía...
en las veredas,
en los parques,
testarudo y aguerrido.
como la hierba crece entre las rocas
despreciando la guadaña.
Como un buen signo de supervivencia.

Un grito... a veces con sordina...
Un grito al fin.

Los minutos transcurrían despacio
como en las viejas estaciones del San Martin
donde a veces soñaba con escapar
de aquel, mi propio pueblo blanco.

Aquellas horas no las marcaban
las agujas del cansado reloj.
Los marcaban los bastones 
amoratando los cuerpos
Los marcaba la metralla
contra las paredes de un baldío,
las repentinas ausencias
de un modo forzado y final.

Entre tanto el amor
todavía se mostraba en las plazas
que pronto fueron de concreto y alumbrado
y ya no pudieron abrigar a nada ni nadie.

La ternura sorprendida
era embestida por pulcros uniformes.

Hubo amor superviviente.
Hubo amor supervivido.

Nos quedaba  amor en los rincones,
en aquel zaguán de barrio,
en algún error
de los diagramas de cemento
con que intentaron lapidarlo todo.

Nuestros latidos
corrían riesgo cierto de ser acallados.
(hubo el gran comunicador).

Pero los corazones
eran miles de células libertarias,
islas con vocación de continente,
fortalecidos de oponerse al viento
en medio del humo y de la noche.

Insomnes, con la amorosa razón enarbolada
contra aquella razonada sin razón.

Y entonces asomó mi primer amor
entre las ruinas de aquella decada que moría,
apenas otra flor salvaje entre los escombros...

No sé que más decir,
no soy cantor ni soy poeta.
apenas si soy salvo de aquel naufragio
y aún necesito construirnos día a día.


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